La salud de la piel durante el embarazo
El cuerpo de la mujer sufre distintas transformaciones durante el
embarazo y la piel no permanece ajena a esta verdadera “revolución” hormonal
Las mujeres deben cuidar su
piel en forma constante, prestando mayor atención durante los nueve meses de
gestación, ya que luego seguirán conviviendo con ella durante toda la vida.
¿Cuáles
son los cambios en la piel de la mujer embarazada?
• Modificaciones
hormonales
La producción de progesterona y otras hormonas (MSH, ACTH) estimula el
engrosamiento y la pigmentación de la piel, la que se transforma más turgente y
con un aumento de su esponjosidad. Esto suele asociarse a un marcado incremento
de la pigmentación, que es más notable en la zona de las areolas, pezón y
adicionalmente en la denominada línea media alba, que es una zona lineal que va
desde el tórax, cruzando por el ombligo hasta el pubis. También puede
pigmentarse la zona genital y en las pacientes que han aumentado mucho de peso,
el cuello y las axilas.
• Modificaciones
por distensión
Distintas áreas del organismo femenino crecen volumétricamente durante el
embarazo. Así, al comienzo, crecen las caderas y la pelvis en general. Luego es
evidente el crecimiento del abdomen y hacia el final del embarazo es la mama una
estructura que también sufre las consecuencias de la excesiva distensión del
tejido.
¿Cuáles
son las complicaciones más comunes?
Sin ser de gravedad desde el punto de vista médico, se pueden observar algunas
secuelas secundarias a lo que se ha comentado:
• Melasma
Antiguamente denominado cloasma, es la aparición de una pigmentación oscura en
la cara, especialmente en las mejillas, frente y alrededor de la boca. Suele
desencadenarse como consecuencia de una exagerada exposición solar,
especialmente durante los últimos meses del embarazo, en los que los niveles de
hormonas circulantes son muy elevados. Estas manchas se pueden prevenir evitando
la sobre exposición al sol y utilizando pantallas de alta graduación (60 +) que
filtren los rayos de luz ultravioleta B y A. Una vez aparecidas estas manchas,
la piel debe ser tratada con cremas despigmentantes, pero sólo durante los meses
de invierno y una vez que haya finalizado el período de lactancia materna.
• Estrías
Es ésta una las complicaciones más temidas. Surgen por una rápida e importante
distensión del tejido. Además, hay que tener en cuenta la predisposición
genética a las mismas, que determina una baja resistencia del tejido a la
tracción. Las estrías suelen ubicarse en las áreas de mayor crecimiento durante
la gravidez: muslo, abdomen y mamas. Comienzan como una lesión rojiza que luego,
con el paso de los meses, tiende a volverse blanco nacarada.
Las estrías son un verdadero problema estético para la mujer que las padece. La
mejor forma de prevenir su aparición es manteniendo un adecuado nivel de
hidratación, utilizando en forma recurrente emulsiones corporales. Cuanto más
hidratada esté la dermis, mayor será su capacidad de tolerar el estiramiento sin
desgarrarse.
Una vez aparecidas las estrías, existen distintos acercamientos terapéuticos que
van desde el uso de ácido retinóico hasta los peelings químicos con ácido
tricloroacético o mecánicos. Los resultados de estos procedimientos varían de
acuerdo a la magnitud de las estrías y el tiempo de evolución de las mismas.
:: Dr. Sergio Escobar ::
Médico dermatólogo
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sergio.escobar@sidus.com.ar
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