Cuidados
mamarios durante el embarazo
La glándula
mamaria comienza a desarrollarse durante la pubertad y va madurando como un
fruto, alcanzando su total desarrollo, justamente durante el embarazo y la
lactancia. Es en ese momento cuando llega a su total madurez.
De no haber embarazo, es como si quedara a mitad de su desarrollo. De ahí, el
beneficio para la salud mamaria de la mujer con el embarazo y más aún de dar de
mamar a su bebé. Cuanto más prolongado sea el período de lactancia, disminuye en
un alto porcentaje la posibilidad de contraer cáncer de mama.
La glándula
mamaria en situación de reposo, está constituida casi exclusivamente por los
conductos (llamados galactóforos porque están destinados a transportar la
leche), y también contiene una gran masa de tejido adiposo. Cuando se inicia un
embarazo aparecen cambios en esos conductos, de los cuales van brotando
prolongaciones delicadas que luego terminan en unidades secretoras de la
glándula, destinadas más adelante a la producción de leche. Para comprender el
fenómeno, puede decirse que se parece al crecimiento de los brotes nuevos de un
árbol, cuando comienza la primavera. Estos brotes o alvéolos tienen células con
fibras musculares, que permitirán más adelante el "ordeñe" de adentro hacia
fuera, de la leche glandular. En las últimas etapas del embarazo, los alvéolos
adquieren una luz o cavidad interna, donde se irá acumulando la secreción, que
al principio es de aspecto acuoso (calostro), y luego es de leche.
El
crecimiento y multiplicación de estas estructuras produce un aumento del tamaño
de las mamas, y una retracción del tejido adiposo de relleno, para dar espacio
al gran desarrollo de los alvéolos y de los conductos.
Cuando se
produce el parto, los alvéolos están muy dilatados y la secreción los rellena
totalmente. En un principio, esta secreción es rica en proteínas (calostro), y
luego comienza a incorporar grasas, para formar la leche materna e iniciar la
verdadera lactancia. Los conductos galactóforos que llegan al pezón mantienen su
número, pero se dilatan mucho, y pueden palparse por detrás de la aréola.
Todo esto
evidencia que la mama recibe importantes influencias hormonales durante el
embarazo. Algunas de estas hormonas pueden inducir a enfermedades benignas o
malignas. Durante el embarazo por lo tanto, la mama se encuentra en situación de
riesgo, y debe ser controlada con mucho rigor por el médico. Se sabe que la
aparición de un tumor mamario durante el embarazo o la lactancia tiene especial
gravedad, como consecuencia de los estímulos hormonales mencionados.
Lamentablemente muchos obstetras no controlan las mamas de sus pacientes
embarazadas, ni las envían al especialista mastólogo para que las vigile en
forma adecuada. Lo recomendable es que una mujer embarazada concurra al
mastólogo para su control a los 3, 6 y 9 meses, es decir en tres oportunidades
durante el embarazo.
No es
conveniente practicar mamografías durante el embarazo. El mastólogo orientará a
la paciente en relación a la próxima lactancia, para ayudarla a su normal
desarrollo. A veces se realizan maniobras inadecuadas, como las compresiones y
masajes luego del parto, porque la leche no surgirá como consecuencia de una
compresión externa, ya que drena de adentro hacia afuera por la contracción de
las fibrillas musculares de los alvéolos.
El cáncer
mamario es el más frecuente, pero en contraposición a esto, cuanto antes se lo
detecta y trata, más fácil es la curación. De ahí la importancia de efectuar los
controles básicos, (autoexamen mamario), y a su vez, recurrir al especialista
periódicamente, con el fin de encontrar la solución lo antes posible.
Cualquier
nódulo que apareciera durante el embarazo o lactancia, debe ser tratado o
extirpado. Esto no influirá en absoluto para el normal desarrollo del embarazo y
la lactancia. En estas circunstancias no hay inconvenientes para realizar una
operación.
Puede decirse
que el momento de mayor control mamario debe ser durante el embarazo.
:: Prof. Dr.
Florentino Sanguinetti ::
Médico mastólogo
Director del Programa de Detección de Cáncer Mamario LALCEC